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El patriarca San José en el arte onubense

Publicado:
27 febrero, 2025
Hoy, del arte onubense hemos seleccionado la figura de San José en la Sagrada Familia, con el Niño en brazos o en la carpintería. 

En la infancia y juventud de Jesús ocupa un lugar primordial la figura de San José, aunque las representaciones artísticas le asignen un lugar secundario. José, el carpintero de Nazaret, está incluido en el plan divino de la Redención con la función de aceptar, recibir y acoger como padre al Hijo de Dios, encarnado virginalmente de la Virgen María, su esposa, por obra del Espíritu Santo. José no solo entronca civilmente a Jesús con la casa de David, sino que es quien saca la familia adelante en medio de no pocas contrariedades. Educa al Niño Jesús, y al Joven Jesús le enseña un oficio y le transmite su talante humano y su don de gentes. A la extensión de la devoción a San José contribuyó Santa Teresa de Ávila, con aquel dicho suyo: “No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. […] Quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra que como tenía el nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar, así en el cielo hace cuanto le pide”1. Por eso, la imagen de San José no falta en las iglesias.

La Sagrada Familia, las dos Trinidades

Localización: Bollullos del Condado, Capilla de Nuestro Padre Jesús.
Autor: Círculo de Juan de Roelas (1558-1625)
Año: Primer tercio del s. XVII
Material: Óleo sobre lienzo
Medidas: 1,01 x 1,38 m

La Sagrada Familia es representada según el modelo iconográfico de las dos Trinidades, del Cielo y de la Tierra. En un rompimiento de gloria, en línea vertical descendente, figura la Trinidad del Cielo: el Padre, el Espíritu Santo en forma de paloma y Jesús, el Verbo Encarnado. En la línea horizontal, la Trinidad de la Tierra: San José, el Niño Jesús y la Virgen María. La escena se desarrolla en un paisaje abierto, rodeados de árboles, con la ciudad de Nazaret al fondo. Caminan tranquilamente, en ademán de pasear, cogidos de la mano. La Virgen, a la derecha de Jesús, inclina su cabeza para mirarlo; viste túnica jacinto y manto azul, y cubre su cabeza con un transparente velo. San José, por su parte, también dirige su mirada a Jesús; viste túnica gris y manto marrón, y lleva en su izquierda la vara florida, su atributo propio. El Niño, de unos ocho años, lleva el manto jacinto y la túnica gris. Sobre su cabeza luce las tres potencias, como pequeños destellos.

San José con el Niño

Localización: Fuenteheridos. Iglesia parroquial del Espíritu Santo
Autor: Anónimo
Año: Último cuarto del s. XVIII
Material: Escultura en madera policromada
Medidas: 1,25 m

San José, de pie, vestido con túnica verde y manto marrón, cruzado al sesgo por delante, porta sobre un blanco lienzo en su brazo derecho al Niño Jesús, desnudo, reclinado en gracioso escorzo, mientras sostiene la vara florecida en la izquierda. Llama la atención el realismo de las formas, y, sobre todo, la juventud con que ha sido representado el Patriarca. Los rasgos delicados y realistas nos remiten estilísticamente a los aires que dominan la escena artística sevillana en las postrimerías del Setecientos, mezcla del preciosismo rococó y de la moderación neoclásica. Iconográficamente, es de destacar que el Niño no tiene contacto directo con José, porque, biológicamente, todo Jesús es de María, sin que por ello José sea menos padre, pues a él correspondió la custodia, la educación y estilo humano de Jesús. Figuró en la Exposición Ave verum Corpus, de 20042.

En el Taller de José el carpintero

Localización: La Granada de Riotinto, Parroquia de Ntra. Sra. de la Granada.
Autor: Antonio Susillo Fernández
Año: 1885
Material: Escultura en barro cocido y policromado
Medidas: 0,75 m.

En esta imagen, pareja con aquella de la Virgen y el Niño con los brazos abiertos en forma de cruz, vemos a San José con Jesús, de pie, abrazados en amoroso gesto y apoyados en un rústico banco de carpintero. El joven artesano calza sandalias de cuero y viste túnica gris y manto marrón. El Niño Dios, en cambio, aparece totalmente desnudo, destacando su lado humano, su desvalimiento, cuya custodia fue confiada a José. En el banco vemos un martillo como atributo de su profesión. En los tablones de madera, apilados bajo el banco, figura la firma del autor en los siguientes términos: “A. SUSILLO. SEVILLA. 1885”. Ambas esculturas fueron donadas a la parroquia en 1939 por Concepción García Morilla, baronesa de Bralauville3.

[Publicado en Huelva Información, 27-02-2025, pág. 17]

                Manuel Jesús Carrasco Terriza


1 SANTA TERESA DE JESÚS, Libro de la vida, cap. 6, 6.

2 M. J. CARRASCO TERRIZA, “San José con el Niño”, en Catálogo de la Exposición Ave verum Corpus, Córdoba, Publicaciones CajaSur, 2004, pp. 166-167.

3 J. M. GONZÁLEZ GÓMEZ, “Dos esculturas de Antonio Susillo en la iglesia parroquial de la Granada de Riotinto (Huelva)”, en Actas del II Congreso Español de Historia del Arte. Valladolid, 11-12 de octubre de 1978, t. II, pp. 293-295.

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