Este nuevo cursillo se presenta como una oportunidad de encuentro personal con Cristo, en un clima de convivencia, oración y reflexión, siguiendo el carisma propio del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, al servicio de la evangelización y de la vida cristiana en la diócesis.
La Casa de Espiritualidad Virgen de la Cinta acogerá durante esos días a los participantes, que vivirán una experiencia intensa de fe y comunidad, acompañados por un equipo de sacerdotes y laicos comprometidos, que ponen su servicio al servicio de la Iglesia diocesana.

Desde el Movimiento de Cursillos de Cristiandad se recuerda la importancia de la oración y de la comunión de los santos, confiando este cursillo a la intercesión de toda la comunidad cristiana, para que quienes participen puedan abrir su corazón y su mente a la gracia de Dios y a la acción del Espíritu Santo.




