Tras el tiempo de Navidad y ya entrados en el mes de enero, el Secretariado diocesano para la Lectura Creyente de la Palabra convoca a las comunidades parroquiales y fieles de la diócesis a vivir el VII Domingo de la Palabra de Dios, una jornada instituida por el Papa Francisco para profundizar en la centralidad de la Sagrada Escritura en la vida cristiana.
El lema elegido para esta edición es «La Palabra de Cristo habite en vosotros» (Col 3,16), una llamada a dejar que la Palabra no solo sea escuchada, sino acogida de manera estable en la vida personal y comunitaria. En la presentación del subsidio litúrgico-pastoral, Mons. Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, subraya que san Pablo no propone una simple exhortación moral, sino una nueva forma de existencia, en la que la Palabra de Cristo configura los pensamientos, orienta los deseos y da credibilidad al testimonio de los discípulos.
Desde el Secretariado se recuerda que esta experiencia de encuentro profundo con la Palabra ha sido vivida en la diócesis a lo largo de los años mediante la Lectura Creyente de la Palabra, que ha ayudado a muchas comunidades a descubrir la Escritura como criterio que unifica y fecunda la vida cristiana.
Por ello, se anima a todas las parroquias a celebrar esta Jornada con el cuidado y la dignidad que merece, haciendo uso del subsidio litúrgico-pastoral preparado para la ocasión. Como signo visible, se propone que los fieles lleven su Biblia para ser bendecida, resaltando así el lugar central que la Palabra de Dios ocupa en la vida de la Iglesia.
A nivel diocesano, el Secretariado para la Lectura Creyente de la Palabra celebrará esta Jornada en Rociana del Condado, en la parroquia de San Bartolomé Apóstol, el sábado 24 de enero. A las 18:30 horas tendrá lugar una charla-coloquio sobre cómo acercarse a la Palabra de Dios, y a las 19:30 horas se desarrollará la celebración principal. El encuentro concluirá con un momento de convivencia fraterna, compartiendo la mesa con lo que cada participante aporte.
Al instituir el Domingo de la Palabra de Dios, el Papa Francisco pidió que fuera una jornada solemne, en la que se entronice la Sagrada Escritura, se cuide especialmente su proclamación y la homilía ayude a tomar conciencia del servicio que la Iglesia presta a la Palabra del Señor, llamada a iluminar y sostener la vida del Pueblo de Dios.





