Ciertos presupuestos filosóficos y teológicos ligados a diversas teologías del llamado pluralismo teológico, tan difundido en las últimas décadas, al amparo del relativismo, el eclecticismo y una falsa idea de tolerancia, han llevado a la consecuencia del rechazo sustancial de la identificación de la singular y única figura histórica de Jesús de Nazaret con la realidad misma de Dios.
En los últimos años, somos testigos de cómo se ha ido introduciendo también la idea errónea de que las religiones del mundo son complementarias de la Revelación cristiana. En consecuencia, la Iglesia, el dogma, los sacramentos, no pueden tener el valor de necesidad absoluta para la salvación. El concepto mismo de diálogo se sostiene solo desde su versión ideológica, en la que no se puede mantener que hay una verdad universal, vinculante y válida en la historia que se realiza en la figura de Jesucristo y es transmitida por la fe de la Iglesia.
El resultado es que Jesucristo pierde su carácter de unicidad y universalidad salvífica. Esta disolución de la cristología y, en consecuencia, de la eclesiología, ligada íntimamente a ella, provocó la necesidad de esta Declaración de la Congregación de la Doctrina de la Fe, mediante la cual se pretende reafirmar la verdad que la fe de la Iglesia siempre ha creído y mantenido respecto a estos temas, proponiéndolas así a los fieles para que no acaben siendo víctimas de los errores e interpretaciones ambiguas tan difundidas en el contexto social y eclesial actual.
De este modo, este curso monográfico de profundización teológica se propone hacer una presentación de este documento magisterial cuyo conocimiento sostenemos que resulta esencial y básico, especialmente, para aquellos que tienen una misión en el ámbito educativo, pero igualmente importante para quienes pretenden conocer la verdad esencial de la Revelación y de nuestra fe.
Más información sobre el modo de inscripción y el programa del curso en: https://www.itsanleandro.




