La Parroquia del Buen Pastor de La Antilla conmemoró este martes, 21 de julio, el X aniversario de la consagración de su templo con una intensa jornada de acción de gracias que reunió a numerosos fieles, sacerdotes y miembros de la comunidad parroquial.
Los actos comenzaron con la bendición, por parte del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, de la pintura que servirá de retablo para la Capilla de los Pescadores que alberga la Virgen del Carmen. La obra, realizada por el artista marchenero Alberto Vega, enriquece el patrimonio artístico y devocional del templo, constituyéndose en un nuevo signo de fe para cuantos acuden a este espacio de oración. Los gastos, en su inmensa mayoría, ha sido sufragado por los devotos y fieles.




Posteriormente, a las 21:00 horas, Mons. Santiago Gómez Sierra presidió la Solemne Eucaristía conmemorativa del aniversario de la consagración del templo. La celebración contó con la concelebración de numerosos sacerdotes que colaboran pastoralmente en la parroquia durante los meses de verano, reflejando la riqueza y el espíritu de comunión que caracteriza a esta comunidad en el tiempo estival.
Durante la celebración se tuvo un emotivo recuerdo por todos los sacerdotes que han ejercido su ministerio pastoral en La Antilla a lo largo de esta década. De manera especial, la comunidad quiso reconocer la figura de D. José Ramón Verea, impulsor de la construcción del templo del Buen Pastor, agradeciéndole su entrega y dedicación con la entrega de una imagen del Buen Pastor, elaborada por las Hermanas de Belén.










La jornada concluyó con un ambiente fraterno en el patio del templo, donde los asistentes compartieron una velada organizada por la parroquia. Para la ocasión se instaló una barra cuyos beneficios irán destinados al sostenimiento de la propia comunidad parroquial, favoreciendo así la continuidad de su misión evangelizadora y pastoral.
La celebración de este décimo aniversario ha supuesto una ocasión privilegiada para dar gracias a Dios por el camino recorrido durante estos años, renovar el compromiso de la comunidad cristiana y seguir fortaleciendo la vida parroquial al servicio de quienes viven y visitan La Antilla.





