La sede de Stella Maris del Puerto de Huelva ha vivido una celebración especialmente significativa con motivo de la visita del capitán y cinco tripulantes del buque filipino «Eva Manila», atracado estos días en el puerto onubense.
A petición expresa de los propios tripulantes, se celebró una Eucaristía por el eterno descanso del padre del capitán y de la madre de uno de los marineros, fallecidos recientemente. La celebración tuvo además un significado especial al coincidir con la inauguración de la capilla de la sede de Stella Maris, convertida así en un nuevo espacio de oración y encuentro para quienes desarrollan su vida profesional en el mar.


La Santa Misa fue celebrada por José Ángel Romero, párroco de la parroquia Cristo Sacerdote de Huelva, a quien Stella Maris agradece especialmente su colaboración y disponibilidad. La celebración estuvo acompañada por una homilía de profundo contenido espiritual, pronunciada íntegramente en inglés para facilitar la participación de los marineros.
Acogida y acompañamiento a quienes viven en el mar
Los tripulantes fueron trasladados desde el buque hasta la sede de Stella Maris por miembros del equipo de voluntariado de esta pastoral, que quisieron acompañarlos durante las horas que permanecieron en tierra.
Tras la celebración de la Eucaristía, tuvo lugar un momento de convivencia en torno a un café y unas pastas, en un ambiente cercano y fraterno. Posteriormente, los voluntarios acompañaron a los marineros en una visita a los Lugares Colombinos, antes de regresar al buque.



Los tripulantes agradecieron profundamente la acogida recibida. El capitán trasladó también este agradecimiento de manera oficial, poniendo de manifiesto el valor que tiene para quienes pasan largos periodos embarcados poder encontrar un espacio de cercanía, atención y acompañamiento cuando llegan a puerto.
En este caso, los marineros llevaban seis meses embarcados sin pisar tierra y sin haber podido participar en la celebración de la Eucaristía desde que salieron de sus hogares. La acogida ofrecida por Stella Maris les permitió vivir unas horas de descanso y encuentro, sintiéndose acompañados lejos de sus familias y de sus lugares de origen.
«Un hogar lejos del hogar»
Esta experiencia refleja de manera concreta la misión de Stella Maris, la pastoral de la Iglesia dedicada al acompañamiento de las personas vinculadas al mundo del mar.
La oración, la acogida, la escucha y la cercanía forman parte de una labor que busca que quienes pasan buena parte de su vida navegando puedan encontrar, al llegar a puerto, una comunidad que los recibe y les ofrece un espacio donde sentirse acompañados.
La celebración vivida en la nueva capilla del Stella Maris de Huelva expresa precisamente esta misión y hace realidad su lema:
«Un hogar lejos del hogar».
Porque detrás de cada tripulación hay personas, familias, historias y necesidades que también necesitan ser acogidas. Y es precisamente en ese encuentro cercano donde la Pastoral del Mar encuentra una de sus expresiones más significativas: hacer presente la cercanía de la Iglesia allí donde las personas viven y trabajan, también en medio del mar.




