La comunidad diocesana volvió a responder este miércoles, 27 de mayo, a la convocatoria del Secretariado Diocesano de Migraciones participando en un nuevo Círculo de Silencio celebrado frente a la parroquia de la Purísima Concepción, en el centro de la capital onubense.
Bajo el lema “Asentamientos. Una realidad preocupante”, varias decenas de personas se congregaron entre las 19:30 y las 20:00 horas en un gesto sencillo, pero profundamente significativo, de oración, reflexión y compromiso con quienes viven situaciones de vulnerabilidad, especialmente las personas migrantes que residen en asentamientos y padecen condiciones de vida y trabajo marcadas por la precariedad.
Durante el encuentro, los participantes guardaron silencio como expresión de cercanía y solidaridad con quienes ven vulnerados derechos fundamentales como el acceso a una vivienda digna o a unas condiciones laborales justas y humanas. El acto quiso también ser una llamada a la conciencia social ante una realidad que continúa afectando a numerosas personas en nuestra provincia.
Desde el Secretariado Diocesano de Migraciones se insistió en la necesidad de seguir promoviendo una cultura del encuentro y la fraternidad, favoreciendo espacios de sensibilización que ayuden a mirar con mayor humanidad la situación de tantas personas migrantes que buscan una vida digna.
Asimismo, se recordó que los Círculos de Silencio constituyen una acción pacífica y abierta a toda la ciudadanía, desde la convicción de que el silencio compartido puede convertirse también en denuncia y en compromiso activo con los más vulnerables.












