Mons. Gómez Sierra invita a contemplar en la Cruz la plenitud de la revelación de Dios en el Viernes Santo

Publicado:
3 abril, 2026
La Santa Iglesia Catedral ha acogido, en la tarde de este Viernes Santo, la celebración de la Pasión del Señor, presidida por Mons. Santiago Gómez Sierra, en un clima de profundo recogimiento, oración y contemplación del misterio redentor de la Cruz.

La Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Merced ha acogido este Viernes Santo, 3 de abril, a las 17:00 horas, la solemne celebración de la Pasión del Señor, presidida por el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra. Numerosos fieles, junto al presbiterio catedralicio, se han congregado para participar en esta liturgia central del Triduo Pascual, en la que la Iglesia contempla la entrega de Cristo por la salvación del mundo.

La celebración ha comenzado en silencio, con el altar despojado, signo del despojamiento de Cristo en su Pasión. En la liturgia de la Palabra, la primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías (Is 52, 13—53, 12), ha presentado la figura del Siervo sufriente, que carga con los pecados de la humanidad, anticipando el misterio redentor de Cristo.

A continuación, la segunda lectura, de la carta a los Hebreos (Hb 4, 14—7, 28), ha invitado a contemplar a Cristo como el sumo sacerdote que, habiendo pasado por el sufrimiento, se muestra cercano a la debilidad humana y mediador de la nueva alianza.

La proclamación de la Pasión del Señor según san Juan ha constituido el centro de la celebración, vivida por la asamblea en un clima de silencio y contemplación, que ha ayudado a profundizar en el amor extremo de Cristo entregado en la Cruz.

En su homilía, Mons. Gómez Sierra ha recordado que “este relato de la Pasión, Muerte y Sepultura del Señor es un relato que nos sobrecoge”, invitando a los fieles a adentrarse en su profundidad para conocer verdaderamente a Dios. En este sentido, ha subrayado la paradoja del misterio cristiano, al afirmar que “todo lo que diríamos que es opuesto a nuestra imagen de Dios” se manifiesta en la Cruz, donde Cristo se entrega hasta la muerte.

El obispo ha destacado que la Pasión no es un elemento secundario, sino el centro de la revelación, señalando que “la Pasión de Jesús es la plenitud de la revelación de Dios”, y advirtiendo que, si no se comprende a Cristo desde ella, “Dios será un Dios fruto de nuestra ensoñación, pero no el Dios que se nos ha revelado en Jesucristo”.

Asimismo, ha querido acercar este misterio a la vida concreta de los fieles, recordando que Dios no permanece distante ante el sufrimiento humano: “Dios no nos escucha desde fuera, sino desde dentro de ese dolor”, animando a vivir con esperanza las propias cruces y a descubrir en ellas la cercanía del Señor.

El prelado ha concluido invitando a reconocer a Cristo en quienes sufren, exhortando a que “sepamos también reconocer en cada persona que lleva el dolor el rostro de Cristo crucificado”, para salir a su encuentro con caridad.

Tras la oración universal, en la que la Iglesia ha elevado súplicas por toda la humanidad, ha tenido lugar la adoración de la Cruz, uno de los momentos más significativos de la celebración. Los fieles se han acercado con recogimiento para venerar el signo de la salvación, expresión de la fe en el misterio pascual.

La celebración ha concluido con la distribución de la Sagrada Comunión, con las formas consagradas en la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, en un clima de silencio y profunda adoración.

La Diócesis de Huelva continúa así la celebración del Triduo Pascual, que alcanzará su culmen en la Vigilia Pascual, en la noche del Sábado Santo, corazón de la vida cristiana.

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