
V Domingo de Cuaresma – Ciclo B
En la petición de aquellos griegos, a Felipe el de Betsaida de Galilea, podemos ver la súplica que muchos hombres y mujeres, en todo lugar y tiempo, han dirigido y seguimos dirigiendo a la iglesia:

En la petición de aquellos griegos, a Felipe el de Betsaida de Galilea, podemos ver la súplica que muchos hombres y mujeres, en todo lugar y tiempo, han dirigido y seguimos dirigiendo a la iglesia:

La llegada del IV de domingo de Cuaresma trae a nosotros la celebración del conocido como domingo de «Laetare» o de la alegría. Esta denominación se debe a las primeras palabras de la antífona de

«No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Las lecturas dominicales de la Cuaresma constituyen un programa catequético para que los creyentes podamos revisar nuestra fe y nuestra vida. Toda la actividad cuaresmal está orientada a la Pascua como la gran meta para


Imagen: «Cristo en compañía de los Apóstoles visitando a la suegra de San Pedro» (1623). Palma el Joven, Jacopo. Museo Nacional del Prado.

Mc 1, 21b-28. “Les enseñaba con autoridad”.

«Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»

Jn 1, 35-42. «Vieron dónde vivía y se quedaron con él».

Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. (Mateo 2, 1-12). || El Portal Vacío




